GABOTO, SEBASTIÁN
(c.1476-1557)

Nacido en Venecia.
Explorador de los ríos y del área del Río de Plata. vivió por un largo tiempo en Inglaterra.
Acompañó a su padre, Juan Gaboto, en el viaje donde descubrió la costa de América del Norte; realizó otros viajes en la misma dirección.
En 1518 aceptó el ofrecimiento de ser piloto mayor de España; en 1526 Gaboto preparó una expedición para continuar con la de García Jofré de Loaysa, que el año anterior había navegado a través del estrecho de Magallanes en dirección a las Molucas; tanto Carlos V como los mercaderes sevillanos estaban ansiosos en fortalecer la influencia de España en las islas Molucas y de explotar su comercio de especias.
Partió de España con cuatro barcos y doscientos cincuenta hombres, Gaboto llegó a la costa brasileña, donde encontró a los sobrevivientes de la expedición de Solís y escuchó crecientes rumores de que podría existir plata en el interior del continente (basándose en la existencia del Imperio Inca en los Andes); contando con escasas provisiones para el viaje transpacífico planeado y en busca de riquezas para el Rey así como también de favor real para sí mismo, abandonó a su suerte a varios oficiales rebeldes a lo largo de la costa brasileña y en abril de 1527 entró al Río de la Plata para continuar su exploración.
Debió enfrentarse con penurias y con hostilidades por parte de los indios; naufragó la embarcación que había sido enviada al río Uruguay, perecieron muchos miembros de la tripulación y se construyó un pequeño fuerte en la costa uruguaya que fue luego abandonado; navegó por el Paraná aguas arriba, construyendo la primera base europea en Argentina, en Sancti Spiritus, donde el Carcarañá desemboca en el Paraná (aproximadamente a cuarenta y ocho Km. al norte de la actual ciudad de Rosario); permaneció allí durante dos años enviando expediciones exploratorias; se descubrieron y exploraron los ríos Paraguay y Pilcomayo.
Continuó recibiendo nuevos rumores sobre la existencia de plata ya que las primeras pruebas reales del Imperio Inca llegaban a España; Gaboto fue encontrado por Diego García quien también había sido enviado para apoyar el poder español en las Molucas, pero fue apartado; luego de algunos desacuerdos preliminares, ambos capitanes se unieron en la exploración del área; el capitán Francisco César fue enviado en la búsqueda final de la ruta hacia el reino de la plata y regresó con las manos vacías.
Gaboto y García regresaron a la costa, dejando su fuerte en ruinas (había sido previamente destruido por los indios) como señal para futuros conquistadores, quienes luego habrían de conocer dicho fuerte como la Torre de Gaboto. De regreso en España en 1530 en busca de permiso y apoyo para colonizar la Argentina, que serviría como base para conducir una más extensa y exitosa búsqueda del fabuloso imperio del oeste, Gaboto no tuvo suerte: la Corona ya había otorgado una concesión a Francisco Pizarro y a su compañero Diego de Almagro para ir a conquistar el imperio Inca por la ruta de Panamá-Pacifico, y los oficiales españoles disidentes que habían sido abandonados en Brasil habían regresado a España para entablar demandas contra él; exiliado en el norte de África por corto tiempo, Gaboto fue llamado a regresar a España en 1533 para reasumir sus funciones de piloto mayor del Reino.
Prefiriendo retornar a Inglaterra, en 1549 ya se encontraba nuevamente cumpliendo servicios para la Corona británica, actividad que continuó hasta su muerte, y durante la cual su interés especial recayó en aventuras comerciales en el Báltico. Los tres años que Gaboto pasó en el Río de la Plata dejaron su huella: el río adquirió su denominación actual en razón de la esperanza que lo había llevado allí: encontrar plata y, en realidad, el término "Argentina" no es sino la expresión de esa misma esperanza; él había establecido la primera base española en la Argentina; algunos de sus hombres -aparentemente de la expedición de César- lograron finalmente llegar a Chile a través de la cordillera, hallando algunos de los conquistadores del Pertí, el primer encuentro de las dos corrientes colonizadoras de la Argentina, y habían regresado a contar los relatos que dieron origen a la leyenda de la Ciudad de los Césares, que estimuló durante siglos a los exploradores de Argentina a avanzar más allá de sus fronteras.




GARAY, JUAN DE (1528-1583)

Gobernador del Río de la Plata (1578-1583)
Militar, conquistador, explorador, fundador de Santa Fe y segundo fundador de Buenos Aires. Nacido en España, de extracción humilde pero vinculado a la rica y noble familia Ortiz de Zárate.
Acompañó a su tío, el licenciado Pedro de Zárate, a Perú, formando parte de la comitiva del virrey Blasco Núñez de Vela, en 1544; junto con Juan Núñez de Prado.
Exploró la región noroeste de Argentina durante 1549-1550, participando en la fundación de la ciudad, que luego de ser reubicada en varias oportunidades, se convirtió en Santiago del Estero, constituyendo la población más antigua de Argentina.
Se unió a su pariente Juan Ortiz de Zárate en Charcas abocándose a la tarea de pacificar a los indios de la zona y de colaborar en el establecimiento de poblaciones; convirtióse en encomendero y en un prominente ciudadano de Santa Cruz de la Sierra, en el límite entre las poblaciones de Perú y Paraguay.
Contrajo matrimonio con Isabel Becerra y Mendoza, nieta de Mencia Galderón de Sanabria, estableciendo a su familia en ese lugar; se trasladó a Asunción, en 1568, donde prestó servidos como alguacil mayor; en 1573 fue comisionado para establecer una población en el estuario del Río de la Plata (considerada indispensable, tanto por Paraguay como por Tucumán, para las comunicaciones directas con España);.
Decidió fundar Santa Fe en primer término, y mientras exploraba el lugar y realizaba los preparativos, se encontró con Jerónimo Luis de Cabrera, quien acababa de fundar la ciudad de Córdoba, y se dirigía a establecer una colonia en la costa atlántica. Un conflicto de jurisdicciones amenazó con producirse entre las corrientes colonizadoras del oeste y del este, siendo evitado por el acuerdo llevado a cabo entre Garay y Cabrera a fin de someter la decisión a las autoridades reales.
Santa Fe fue fundada el 15 de noviembre de 1573, contando con aproximadamente noventa habitantes, solamente nueve de los cuales eran españoles nativos; poco después, Garay se reunió con Ortiz de Zárate, quien regresaba de España como adelantado, en la isla de Martín García, acompañándolo hasta Asunción; en su lecho de muerte, Ortiz de Zárate nombró a Garay tutor de su única hija, con instrucciones de que cuando ella contrajera matrimonio, su esposo heredara el adelantazgo
Garay partió hacia Chuquisaca, donde informó a Juana de Zárate, quien vivía con su tío, acerca del fallecimiento de su padre y de las instrucciones asentadas en su testamento; allí se enteró de que ésta estaba casada con Juan Torre de Vera y Aragón, oidor de la Audiencia de Charcas, quien inmediatamente reclamó sus derechos como adelantado y nombró a Garay capitán general y gobernador de la provincia; después del regreso de este último a Asunción, comenzó inmediatamente a planear la segunda fundación de Buenos Aires, habiéndose retrasado dichos planes, a raíz de la campaña que debió organizar para sofocar la revuelta de los indios guaraníes, encabezada por el cacique Otera.
Finalmente arribó a Buenos Aires en 1580, al lugar donde Pedro de Mendoza la fundó en 1536; su expedición contaba con mil caballos, quinientas cabezas de ganado, sesenta y cuatro jefes de familia, cincuenta y tres de los cuales eran criollos o mestizos, y solamente nueve españoles, incluyendo a tres sobrevivientes de la primera fundación de Mendoza, quienes ayudaron en la elección del mejor lugar.
La ciudad fue formalmente fundada el 11 de noviembre de 1580: las tierras fueron distribuidas con posterioridad, eligiéndose el lugar para la iglesia y solicitándose un sacerdote a España; Garay se vio obligado a regresar a Santa Fe debido a una rebelión, aparentemente inspirada por Gonzalo Abreu, gobernador de Tucumán, determinado a reclamar su jurisdicción sobre la ciudad.
Cuando el orden fue restaurado en Santa Fe, Garay regresó a Buenos Aires; exploró las tierras hasta donde hoy se encuentra Mar del Plata; distribuyó seiscientos indios en encomiendas en Buenos Aires, mientras se dirigía de regreso a la capital, Asunción.
Luego de ocuparse de asuntos de gobierno en ese lugar, inició la organización de una expedición a la Ciudad de los Césares que partiría desde Buenos Aires, demorada por diversos hechos; más tarde fue sorprendido junto a una pequeña partida en el río, y asesinado por los indios querandíes; Garay dedicó cuarenta años de su vida a América, los últimos cinco, en carácter de gobernador; es considerado como uno de los más importantes fundadores de Argentina.



GARCIA, ALEIXO (m. aprox. 1525). 

Aventurero histórico o mítico portugués cuyas hazañas rápidamente se transformaron en leyendas que afectaron significativamente los primeros esquemas de exploración y colonización en el Río de la Plata. 
Sobrevivió al naufragio de una de las embarcaciones de la expedición de Juan de Solis, producido en las proximidades de la costa brasileña, en ocasión de su regreso del Río de la Plata (1516), García y varios de sus camaradas llegaron a la isla de Santa Catalina; durante los siguientes años aprendió el guaraní, fascinándose con las historias del Rey Blanco (emperador Inca), que vivía rodeado de fabulosa riqueza y esplendor en las remotas tierras del oeste; en 1524, decidió emprender la búsqueda de este reino; a pesar de que muchos de sus camaradas se negaron a acompañarlo, logró conformar una fuerza de varios miles de indios con quienes llegó a los límites orientales del Imperio Inca en Bolivia.
Había logrado reunir una considerable cantidad de plata cuando el inca reinante, Huayna Capac, envió sus fuerzas a luchar contra García, quien se retiró en dirección al río Paraguay a fin de salvaguardar su propia seguridad y la de su botín; envió un mensaje junto con una pequeña cantidad de plata a sus compañeros, quienes se hallaban en la isla de Santa Catalina, solicitándoles se le unieran, a lo que ellos se negaron; mientras tanto, García y muchos de su compañeros fueron asesinados por los indios y despojados de su precioso metal; las expediciones españolas posteriores escucharon la historia, algunos inclusive manifestaron haberse encontrado con los compañeros de García, y muchos decidieron cambiar su ruta (tal fue el caso de los marineros que desertaron de la expedición de Loaysa con el fin de iniciar la búsqueda del tesoro, y de funcionarios reales tales como Sebastián Gaboto, Juan de Ayolas, Domingo Martínez de Irala y Cabeza de Vaca, cuya imaginación se encendió con esos relatos y quienes emprendieron expediciones antes y después del descubrimiento y conquista del Perú por parte de Pizarro). 
A pesar de que estas historias sobre las hazañas de García son muy confusas, tanto que algunos historiadores han llegado a dudar de su existencia, muchos creen que García vivió en realidad y que fue, de hecho, el primer europeo en atravesar el interior del centro de Sudamérica, en formalizar una alianza con los indios guaraníes, en descubrir las cataratas del Iguazú, en ingresar en el Paraguay y en atravesar el Chaco, así como también el primero en descubrir parte del Imperio Inca y uno de los primeros en morir tratando de encontrar su tesoro.



GARCIA, DIEGO (1471-1535)

Nació en Lisboa.
El informe de García acerca de la expedición de 1526-1530 en el Plata fue publicado por Eduardo Madero en su Historia del puerto de Buenos Aires en 1892.
Navegó al servicio de la Corona española.
En 1512 en uno de los primeros viajes, es factible que haya llegado al Río de la Plata. 
Participó en todas las expediciones españolas que fueron enviadas a esa zona entre 1512 y 1535. Ulteriormente, capitaneó una carabela en la expedición de Juan Díaz de Solís que descubrió el mencionado río. 
Acompañó a la expedición de Magallanes a lo largo de la costa Argentina. En 1522 regresó a España después de haber circunnavegado el mundo. En 1525 intentó obtener el consentimiento real para continuar la exploración del área del Plata; probablemente haya navegado en la región en un breve viaje.
En enero de 1526 partió nuevamente de España comandando una pequeña expedición exploratoria, cuyo propósito no se sabe si fue explorar el Plata o realizar el seguimiento de la expedición de Sebastián Gaboto. 
Estableciendo el primer astillero de la región, en 1527 ingresó en el Río de la Plata, para ensamblar un bergantín que había transportado con el fin de explorar en aguas poco profundas cerca de Colonia, Uruguay. 
Ingresó en el Paraná donde se encontró con la expedición de Gaboto, exigió que se reconociera su autoridad en la región, el conflicto se evitó y ambos capitanes se dedicaron a la exploración de los ríos Paraná y Paraguay, finalmente las dos expediciones arribaron a España en julio de 1530. El 26 de agosto de 1535 partió por última vez desde España, ofreciéndose con su carabela Concepción a Pedro de Mendoza, quien como primer adelantado del Río de la Plata se hallaba abocado a la tarea de alistar su flota con el fin de colonizar la región. Mientras se hallaban en las islas Canarias se enfermó. 
Dejó su carabela y su mando a cargo de su hijo político Bartolomé Mendoza; falleciendo el mismo año en Gomera.



GÓMEZ, JOSÉ VALENTIN (1774-1833).
 
Nació en Buenos Aires y falleció en la misma ciudad. 
Educado en la academia de San Carlos de la Universidad de Córdoba, con títulos superiores en derecho canónico y civil en la Universidad de Chuquisaca.
Paralelamente a su cargo como sacerdote en la Banda Oriental (actualmente Uruguay), adhirió a la Revolución de Mayo. Se unió a las fuerzas patriotas en carácter de capellán. En 1813 fue transferido a la catedral de Buenos Aires. 
Fue electo para formar parte de la asamblea nacional de 1813. Al tiempo que ascendía en la jerarquía eclesiástica, fue miembro de la comisión que redactó un proyecto constitucional, así como también asesor del director supremo Posadas. 
En 1815 exiliado brevemente en Europa por el director Alvarez Thomas. Retornó durante el gobierno de Pueyrredón para actuar en carácter de consejero de Estado. En 1818 en reemplazo de Rivadavia fue enviado en misiones diplomáticas a Brasil, Inglaterra y Francia a fin de sondear la reacción europea frente a la elección del Duque de Orleáns como posible gobernante de la monarquía independiente Argentina y de asegurar el reconocimiento de la independencia.
En 1823 fue nuevamente enviado a Brasil a fin de discutir la condición de la Banda Oriental, entonces reclamada por el nuevo imperio brasileño. Retornó a Buenos Aires para apoyar las reformas eclesiásticas de Rivadavia al mismo tiempo que censuraba sus excesos. Como uno de los representantes porteños en el Congreso Constituyente Nacional de 1824, expresó sus ideas unitarias y firmó la constitución adoptada. 
Se desempeñó en la legislatura por dos términos. Sucedió a Antonio Sáenz como rector de la Universidad de Buenos Aires. Organizó un sistema de escuelas primarias públicas y privadas, mientras ejercía la titularidad de la Universidad de Buenos Aires, adoptando el sistema tutorial lancasteriano, así como otros métodos progresistas de educación. Redactó normas que regulaban la recientemente creada Sociedad de Beneficencia.



GARCIA, MANUEL JOSÉ (1784-1848).

Jurisconsulto, administrador, diplomático, lazo de unión y negociador entre los primeros gobiernos patrios argentinos y la corte portuguesa de Río de Janeiro. Nacido en Buenos Aires; estudió en el Colegio de San Carlos; completó sus estudios de derecho en Chuquisaca en 1804. 
Fue tesorero del Cabildo de Buenos Aires en 1812, al mismo tiempo en que se desempeñaba en otros puestos; desde 1814 hasta 1820 prestó servicios como representante diplomático para las Provincias Unidas del Río de la Plata ante el gobierno portugués en Río de Janeiro; en la en cierto modo misteriosa "misión García" de 1815, Carlos de Alvear, entonces director supremo del gobierno de Buenos Aires, le encomendó entablar negociaciones con Lord Strangford, representante inglés en Río de Janeiro, para el establecimiento del protectorado británico en Argentina, a que se temía un resurgimiento de los esfuerzos españoles para reconquistarla, aparentemente, Bernardino Rivadavia, que también estaba en Río e Janeiro, disuadió a García de que entregara la nota.
Fue nombrado ministro de Hacienda durante el gobierno de Martín Rodríguez en 1821, y ministro de Gobierno en el de Las Heras en 1824; llevó a cabo reformas económicas de las cuales resultó la creación del Banco de Descuento; gestionó el primer préstamo extranjero para Argentina; firmó un tratado de amistad, comercio y navegación con Gran Bretaña; ayudó a la campaña de Lavalleja al Uruguay; fue enviado por el Presidente Rivadavia en una misión especial a Brasil, excediéndose en sus facultades al suscribir el tratado de paz, el que resultó tan impopular en Argentina, que Rivadavia se vio obligado a renunciar (1827). 
García regresó a Buenos Aires y se desempeñó durante los gobiernos de Juan Manuel de Rosas y de Viamonte, antes de retirarse de la vida pública a principios de la década de 1830. 



GONZÁLEZ, ELPIDIO (1875-1951)

Nacido en Rosario; falleció en Buenos Aires.
Fue honrado especialmente por el ejemplo de honestidad demostrado en la función pública. Apoyó leal y hábilmente durante toda su vida a Hipólito Yrigoyen un líder político radical.
Inició sus estudios universitarios en Córdoba, debiendo concluirlos repentinamente en razón de la revolución de 1890. 
Participó activamente en la revolución de 1905, siendo encarcelado; rechazó, conforme con la política radical de aquel momento, todos los cargos políticos que se le ofrecieron. En 1916 fue electo diputado nacional por Córdoba, por razones de salud no pudo aceptar dicha función. Designado ministro de Guerra de Irigoyen. 
En 1919 fue nombrado jefe de la Policía Federal y en 1921 presidente de la Unión Cívica Radical. En 1922 fue proclamado candidato a vicepresidente. Como presidente del Senado, representó al partido yrigoyenista. 
Durante 1928-1930, ( segundo gobierno de Yrigoyen) ocupó el cargo de ministro del Interior. En la revolución de Uriburu, que derrocó al gobierno, fue encarcelado durante dos años. Posterior a la muerte de Yrigoyen, con la excepción de su participación en la lucha de su partido en 1945 no protagonizó un gran papel en la política. Rechazando la pensión del gobierno vivió tranquilamente en la pobreza, manteniéndose a través de un pequeño comercio.



GONZÁLEZ, JOAQUÍN VÍCTOR (1863-1923)
Nacido en Chilecito, La Rioja.
González dejó una bibliografía de más de mil escritos, incluyendo cincuenta libros sobre derecho, pedagogía y literatura.
En 1937 la Universidad de La Plata completó la publicación de los mismos en veinticinco volúmenes. entre los más destacados se encuentran: 
Tradición nacional, 1888; Mis Montañas, 1893; El juicio del siglo o cien años de historia argentina, 1913; Patria y democracia, 1920, en el cual declara que la enfermedad congénita de Argentina es el odio que vicia su espíritu y frustra las reformas constructivas; y Estudios históricos. 
Publicó una traducción al español de la obra de Rabindranath Tagore: Cien poemas de Kabir en Atenea como respuesta a las expresiones de admiración que recibió con posterioridad a su retiro.
Adquirió interés en los asuntos internacionales, habiendo considerado al acuerdo ABC (1915) como una importante innovación en la política exterior de Argentina.
Apoyó decididamente la paz mundial, admirando al presidente Woodrow Wilson por sus esfuerzos pacifistas. 
Se convirtió en miembro de la Asociación Internacional del Derecho, más tarde, el consejo ejecutivo de la Liga de las Naciones propuso su nombre como miembro del tribunal internacional de justicia. En 1922 fue nombrado miembro correspondiente de la Real Academia de Historia de Madrid. Educado en la academia de Monserrat y en la Universidad de Córdoba. Interrumpió sus estudios para dedicarse al periodismo, pero en 1886 obtuvo su título de abogado. Joaquín V. González, provenía de una familia prominente de antigua tradición provincial. Durante los cinco años posteriores a su graduación, actuó como diputado en el Congreso Nacional, colaborando en la redacción de una nueva constitución para La Rioja. 
Fue gobernador (1889-1891) en dicha provincia.
En su carácter de rector de la nueva y progresista Universidad de La Plata y como funcionario público y escritor; se interesó en las reformas (a pesar de que pertenecía a la oligarquía y se consideraba un conservador, fue uno de los pocos en reconocer que las cambiantes circunstancias en Argentina debían afrontarse con nuevas leyes). 
En 1888 adquirió un lugar entre los escritores argentinos con la publicación de La tradición nacional. En 1889 contrajo matrimonio con Amalia Luna Olmos. 
En 1891 se trasladó a Buenos Aires donde abrió un estudio jurídico. Entre 1891-1901 escribió para La Prensa. Continuó con su cargo de diputado en el Congreso. En 1893 publicó Mis Montañas, considerada por muchos como su mejor obra.



GORRITI, JOSÉ FRANCISCO DE (1780-1830)

Nacido en Jujuy.
Educado en Montevideo por un tío paterno; se relacionó personal y comercialmente con José Gervasio de Artigas. 
El menor de los tres famosos líderes de la independencia de nombre Gorriti, comúnmente conocido como "Pachi" o "Pachigorriti" luchó en una guarnición en esa ciudad; tomó los hábitos de hermano franciscano laico, conforme con un voto que había realizado. 
En 1708 regreso a Salta, residiendo principalmente sus intereses en el comercio y en la vida rural, se dedicó a la administración de patrimonios familiares. Adoptó el estilo de vida de los gauchos, apoyando la causa de la Revolución de Mayo inmediatamente (1810). 
Se unió a su hermano José Ignacio durante la movilización de la intendencia de Salta (incluyendo a Jujuy); en 1812 luchó en Río de las Piedras, siendo segundo de Diego González Balcarce. Desde ese momento hasta su muerte, él y su montonera permanecieron en constante lucha. En 1815, se unió al Ejército del Norte, defendiendo sus gauchos la línea de Rosario de la Frontera. 
El 14 de marzo de 1817, desalojó a los realistas de Jujuy, continuando su ataque a las fuerzas realistas invasoras de Canterac. En 1820 obligó al ejército del general Canterac a abandonar Salta, siendo promovido al rango de coronel. En ocasión de la nueva invasión de 1821 luchó al lado de Güemes en defensa de la ciudad, en la cual Güemes fue muerto. 
Después de escoltar los restos de este último, Pachi se puso a las órdenes de su sucesor, coronel Jorge Enrique Widt. En 1824 en Ayacucho lograda la independencia y el armisticio firmado significó la paz para la frontera. Pachi se involucró en la política provincial y en la guerra civil; siendo más federal en convicciones políticas que sus hermanos. Mantuvo contacto con líderes provinciales tales como Juan Bautista Bustos (Córdoba), Juan Felipe Ibarra (Santiago del Estero) y Estanislao López (Santa Fe), pero no formó parte de la lucha política por respeto a sus hermanos. 
En su provincia encabezó el derrocamiento del gobernador Juan Antonio Alvarez de Arenales, apoyado en gran medida por fuerzas ajenas a la provincia. En 1827 rechazó el cargo de gobernador, ocupando su lugar José Ignacio Gorriti. 
El coronel Gorriti se convirtió en comandante de la frontera con el grado de general. Consecuencia de una neumonía falleció a en Salta.



GORRITI, JOSÉ IGNACIO DE (1770-1835)

Nacido en Jujuy. Falleció en Sucre en 1835.
Fue sumamente honrado por los historiadores posteriores en virtud de las significativas contribuciones que realizó para la independencia, especialmente en el norte.
Signatario de la Declaración de la Independencia
Estadista y administrador; líder político y militar de la zona de Salta y Jujuy durante la época de la independencia
Estudió en la academia de Monserrat en Córdoba; obtuvo el doctorado en teología y jurisprudencia en Chuquisaca; la muerte de su padre lo obligó a volcar sus energías en los asuntos económicos familiares. 
En 1807 organizó y envió una fuerza militar a Buenos Aires para luchar contra los ingleses, asumiendo los gastos de dicha operación, habiendo iniciado en 1808 y 1809 la preparación de su provincia para la independencia, al tiempo que se mantenía en términos amistosos con los funcionarios reales.
Se identificó con la causa de la Revolución de Mayo de 1810 e inmediatamente comenzó a movilizar a su área en apoyo de ésta. 
Organizó a baqueanos que posteriormente fueron incorporados al Ejército del Norte. En 1810, se le conoció como el inspirador y líder de la revolución en el norte. Creó una unidad militar que fue puesta bajo las órdenes de Martín de Güemes.
Abasteció a las expediciones patrióticas militares en el norte con refuerzos, armamentos, dinero, caballos y hombres. 
Se convirtió en oficial de las fuerzas de Güemes y lo acompañó nuevamente a Salta después del desacuerdo con Castelli y Balcarce en el Alto Perú. Colaboró estrechamente con Belgrano al designarse a éste comandante del Ejército del Norte. Con su montonera, cubrió la retirada de Belgrano de Jujuy; luchó en las batallas de Tucumán y Salta.
Cuando San Martín colocó a Martín de Güemes nuevamente a cargo de la defensa de las fronteras norteñas, José Ignacio fue su complemento político y militar, hasta el fallecimiento de Güemes. Desde 1814 hasta 1825 dedicó su prestigio, energías y enorme fortuna al servicio de la lucha de su país por la independencia. 
Representó a Salta en el Congreso de Tucumán. Suscribió la Declaración de la Independencia el 9 de julio de 1816. Apoyó el plan de Belgrano para establecer una monarquía inca. En 1817 regresó a Salta, siendo nombrado gobernador interino en 1819. entregó la autoridad al Cabildo a fines de 1820. 
Organizó una nueva fuerza militar que por sexta vez ocupaba la ciudad de Jujuy, el 27 de abril de 1821 fecha conocida en la historia como "el día grande de Jujuy", obtuvo éxito en la misión de desalojar a la realista de Olañeta. A pesar de que Olañeta llevó a cabo otra invasión que costó la vida de Guemes y que culminó con una nueva ocupación. José Ignacio de Gorriti continuó junto con los partidarios de Güemes, llevando a cabo los planes y política de este último. En 1821 un movimiento revolucionario derrocó al gobernador José Antonio Fernández Cornejo y designó a Gorriti como gobernador. 
Restauró el orden con fineza, al finalizar el periodo el 31 de diciembre de 1823 entregó el gobierno a Juan Antonio Alvarez de Arenales. En 1827, una rebelión conducida por Pachi Gorriti y otros que temían que Arenales tratara de continuar en el gobierno en forma ilegal, y que no veían con buenos ojos a las fuerzas externas, algunas enviadas por, obligó a Arenales a abandonar el cargo, siendo electo José Ignacio para ejercer dicha función. Mas tarde, Gorriti fue sucedido por su hermano mayor, monseñor Juan Ignacio Gorriti. José Ignacio prestó su total apoyo a las fuerzas del general Paz y a las antirrosistas; la derrota de éstas en Ciudadela (plaza fuerte de Tucumán), junto con las acciones llevadas a cabo por sus enemigos políticos, obligaron a Gorriti a huir a Bolivia en busca de seguridad. 
En 1832 el nuevo gobierno confiscó todos sus bienes, así como los del resto de su familia.




GORRITI, JUANA MANUELA (1816-1892)

Nacida en Salta,
Prolífica escritora, sus cuentos, esbozos históricos, memorias de la infancia y novelas aparecieron en publicaciones literarias del Perú y de otros países latinoamericanos -incluyendo a Argentina después de la caída de Rosas-, así como también de París y Madrid. 
Sus padres fueron el doctor José Ignacio de Gorriti y Feliciana de Zuviría y Castellanos. 
Educada por tutores y en un convento de Salta. 
En 1831 acompañó a su familia a su exilio en Bolivia. En 1833 contrajo matrimonio con Manuel Isidoro Belzú, joven militar que con el tiempo llegó a ser presidente de Bolivia, mas tarde fue muerto por Melgarejo, su sucesor. 
En 1866 Juan Manuela se había separado de Belzú y establecido su propio hogar, junto con sus dos hijas. Se consagró a los estudios literarios y a escribir. 
Al trasladarse a Lima, abrió un salón literario semanal que pasó a ser el centro de la vida literaria como lo fue su casa en Buenos Aires. 
En 1845 fue publicada en Lima su primera novela, La quena. Los críticos la incluyen entre los escritores románticos, también señalan su insólito talento creativo, tal como es revelado en sus obras Sueños y realidades, editada por Vicente G. Quesada (1865, edición posterior, 1907). Con su novela 
El pozo de Yocci es considerada por Ricardo Rojas como la precursora de la novela Argentina. Los modernos críticos literarios tienden a otorgar mayor importancia a su sorprendente personalidad (descripta por uno de ellos como "el temperamento más raro poseído por mujer alguna nacida en la Argentina") que a sus contribuciones o talento literario. 
Consideran que su estilo es poco menos que elegante, que su trabajo es desorganizado e inclusive crudo a veces, prefiriendo sus esbozos históricos, tales como la biografía de Dionisio de Puch (París, 1869).



GORRITI JUAN IGNACIO DE (1766-1842)

Nació en Salta. 
Fue el mayor de la familia. Estudió en la Academia de Monserrat en Córdoba. 
En 1791 en Chuquisaca, se doctoró en teología. A lo largo de su activa carrera, Gorriti dio forma a la opinión pública a través de sus escritos y discursos, preparando al pueblo para la independencia para posteriormente orientar a la nueva Nación hacia el tipo de organización política y las instituciones a ser elegidas. 
Su obra, Reflexiones sobre las causas morales de las convulsiones internas de los nuevos estados americanos (Chuchisaca, 1834) vincula a Gorriti con la generación de Echeverría y Alberdi.
La mayor parte de sus escritos no fueron publicados, habiéndose perdido una gran cantidad de ellos. En 1808 prestó apoyo a la causa revolucionaria con anterioridad a la Revolución de Mayo, declarando que el poder real español había finalizado con la ocupación francesa del trono español. En 1809 rehusó a reconocer a la junta española.
Ejerció presión para que se lograra la independencia, sugiriendo el retorno a un gobierno menos centralizado. 
A fin de que las provincias y los cabildos recobraran sus tradicionales derechos políticos, que habían perdido con la creación del virreinato. En 1810 fue electo representante por Jujuy en la Junta Provisional de Buenos Aires, en la cual tuvo una activa participación, favoreciendo siempre a la democracia y la justicia. 
Fue un duro crítico del Triunvirato y regresó a Jujuy en 1811. Se vinculó estrechamente con Manuel Belgrano, comandante del Ejército del Norte; en su carácter de recientemente designado vicario de Jujuy. 
El 25 de mayo de 1812 bendijo la bandera azul y blanca de Belgrano. 
En 1813 se trasladó a Salta en carácter de canónigo de la catedral. En 1815 se unió al Ejército del Norte acompañándolo en calidad de capellán desde 1815 hasta 1821, al mismo tiempo que, integró el Cabildo de la ciudad. 
En 1824 representó a Salta en el Congreso Constituyente en Buenos Aires. A pesar de insistir vigorosamente sobre el hecho de que las provincias debían ser consultadas con respecto a los asuntos de importancia nacional, y de sus negativos sentimientos en relación con Bernardino Rivadavia cuando llegó a Buenos Aires, apoyó tanto la constitución unitaria de Rivadavia como a su persona; votó a favor de la guerra contra el Brasil. En 1827 regresó a Salta, con posterioridad a la caída del gobierno de Rivadavia. 
En 1828 se convirtió en diputado por Jujuy ante la legislatura salteña, de la cual fue posteriormente electo presidente. Fue designado gobernador de la diócesis en el mismo año, y en 1829 gobernador de la provincia, sucediendo a su hermano José Ignacio. Estando el general José María Paz al mando de las fuerzas militares, se unió con otros nueve gobernadores para suscribir el pacto antirrosista de la Liga de las Provincias del Interior. 
Las derrotas infligidas por las fuerzas federales de Juan Facundo Quiroga tornaron intolerable la vida de Gorriti, debiendo él y otros miembros de su familia exiliarse en Bolivia. En 1832 fueron confiscados los fondos y bienes de toda la familia Gorriti por sus enemigos políticos. Juan Ignacio consagrándose a sus estudios y a la literatura vivió de la enseñanza y las designaciones eclesiásticas. Falleció en la pobreza el 25 de mayo de 1842 en Sucre.



GOYENECHE, JOSÉ MANUEL DE (1775-1846)

Nacido en Arequipa, Perú.
Su padre fue un mayor del ejército español. Militar y funcionario real. 
En 1808 fue enviado por la Junta de Sevilla como delegado para traer al Virreinato del Río de la Plata y Perú las noticias de la invasión napoleónica y del consecuente levantamiento español. Permaneció seis años en América (1808-1814), como comandante de los ejércitos realistas impidió que el Alto Perú se integrara al gobierno patrio de Buenos Aires. 
Viajó a España en 1795 para iniciar su carrera militar. Había sido ascendido a brigadier cuando la Junta de Sevilla lo envió a los dos virreinatos del sur a fin de lograr su lealtad y de afirmar los lazos con el gobierno español. Durante el crítico período de la invasión francesa, fue recibido en Montevideo y Buenos Aires, a pesar de haber sido cortésmente recibido por el virrey Santiago de Liniers, Goyeneche debió enfrentar verdaderos problemas en Chuquisaca, donde la Audiencia de Charcas rehusó aceptar sus credenciales, no obstante haberlo hecho su presidente y arzobispo.
Las dificultades surgieron debido a la discrepancia política ya existente junto con una conspiración para anexar el Alto Perú, rumores que se basaban en gran medida en los difundidos rumores que acusaban a Goyeneche de estar involucrado en los despachos que traía de parte de Juan, príncipe regente de Portugal (la corte portuguesa se hallaba entonces en Río de Janeiro) y de Carlota, los cuales ofrecían incluir a las Provincias del Alto Perú bajo su protectorado
Se trasladó a Cuzco por un breve período, donde actuó como presidente interino de esa Audiencia; posteriormente, Goyeneche fue enviado nuevamente a Bolivia, a fin de sofocar las revueltas de 1809.
Su firmeza, que se había tornado cruel para castigar a los líderes de la famosa revolución de La Paz, mediante ejecuciones, prisión o exilio, fue la causa por la cual esa área retornó al control real pero cuando la noticia de esta decisión llegó a Buenos Aires en marzo de 1810, sirvió para cristalizar la determinación criolla de lograr la independencia de España.
Con posterioridad a la Revolución de Mayo, en momentos en que la Junta de Buenos Aires se preparaba para enviar el primer ejército al Alto Perú, el virrey José Fernando de Abascal de Lima asignó a Goyeneche la organización y entrenamiento de un ejército para vencer a las fuerzas patriotas.
El general Antonio González Balcarce y Juan Castelli (representante de la Junta), vencieron en la batalla de Suipacha a las tropas realistas el 7 de noviembre de 1810, incorporando casi la totalidad del área al control del gobierno revolucionario. Pocos meses después, Goyeneche y Castelli suscribieron un armisticio de cuarenta días, estableciendo las líneas de batalla en las proximidades de la frontera entre los dos virreinatos. Ambos bandos denunciaron violaciones, y en un ataque sorpresivo en las inmediaciones de Huaqui, Goyeneche dispersó completamente el ejército patriota el 20 de junio de 1811.
El estallido de rebeliones en Cochabamba retrasó su invasión al norte argentino hasta el año siguiente, oportunidad en que Goyeneche se trasladó al sur de Potosí, enviando una fuerza de avanzada al mando de Pío Tristán contra Tucumán y el noroeste; el general Manuel Belgrano, desoyendo las órdenes del gobierno de replegarse a Córdoba, repelió la invasión, obteniendo las victorias de Tucumán (24 de septiembre de 1812) y de Salta (20 de febrero de 1813); Goyeneche se trasladó más al norte, enviando su renuncia al virrey Abascal; los historiadores enumeran varias razones para tal acción, incluyendo las crecientes dificultades, muchas de ellas debidas a sus propias acciones represivas, con el fin de sofocar las rebeliones; una de estas explicaciones sostiene que Goyeneche había urgido a un cese de hostilidades con posterioridad a la batalla de Salta, habiendo amenazado con renunciar si así no ocurría; el virrey no aceptó esta idea y nombró a Joaquín de Pezuela para sucederlo.
Goyeneche regresó a España en 1814; fue inmediatamente promovido a teniente general de los ejércitos reales, otorgándosele en 1815 la gran cruz de la Orden de Isabel la Católica; falleció en España en 1846.



GÜEMES, MARTIN MIGUEL DE (1785-1821)

Nació y murió en Salta.
La visión tradicional de Güemes como gaucho y capitán de las guerrillas de frontera y probablemente como el primer caudillo argentino, ha sido ampliada por historiadores, tanto argentinos como estadounidenses, hasta ser reconocido como uno de los primeros líderes regionales y gobernadores progresistas. 
Firme en su lealtad para con la Nación, pero determinado a que su provincia natal tuviera la posibilidad de cumplir su propia función en la nueva economía política.
Su padre, Gabriel de Güemes Montero, era el tesorero real español de la intendencia de Salta; su madre, Magdalena de Goyechea y de la Corte, estaba relacionada con poderosas familias de Salta y de Jujuy, muchas de las cuales habían apoyado el establecimiento del Tesoro real allí en 1778. 
Fue educado en su hogar y en escuelas franciscanas e ingresó a la carrera militar a los catorce años como cadete del Regimiento de Buenos Aires, que formaba parte de la guardia permanente del virrey con asiento en Salta.
Llevó su batallón a Buenos Aires para luchar durante las invasiones inglesas y se destacó como edecán de Santiago de Liniers en la derrota de la segunda invasión inglesa, en 1807. 
A la muerte de su padre regreso a Buenos Aires. 
Tuvo escaso conocimiento de la Revolución de Mayo, la cual aceptó, creando unidades de caballería y observación Para ser utilizadas por la Junta Patria. En 1811 llevó a cabo misiones de reconocimiento y espionaje. 
Luchó en el ejército de Balcarce en el Alto Perú. Fue asignado por Belgrano para cumplir servicios en Buenos Aires, donde participó en el sitio de Montevideo. En 1814 regresó a Salta con refuerzos, aproximadamente al mismo tiempo en que San Martín reemplazaba a Belgrano en el mando del Ejército del Norte, llego a estar a cargo de la misma. Acompañó al general José Rondeau en la final e infructuosa invasión del Alto Perú. 
Regresó a Salta después de la victoria en Puesto del Marqués sobre las fuerzas realistas de Pezuela. En abril de 1815, se negó, por motivos personales y militares a aceptar la comandancia de Rondeau. En mayo, del mismo año, fue electo gobernador de Salta por el Cabildo, acto éste que implicaba la independencia de Salta y el rechazo del control político de la Junta de Buenos Aires. 
Jugó un triple papel, desempeñándose como capitán de frontera, gobernador de la provincia, oficial nacional y nexo entre la provincia y la Nación. 
Como capitán de frontera, organizó a los gauchos y campesinos rurales en combates de guerrilla que con éxito rechazaron al menos siete intentos realistas de invasión a Salta, la mayoría de los cuales eran comandados por oficiales españoles que luego fueron virreyes. En 1816, (después de haber sido nombrado director supremo) Pueyrredón viajó a Salta para solucionar los problemas existentes entre Rondeau y Güemes. Güemes quedó a cargo. 
La estrategia continental de San Martín para conquistar la independencia de América del Sur dependía de su convicción de que Güemes podía inmovilizar a las fuerzas realistas a lo largo del noroeste argentino y de que podía organizar un contraataque en el Alto Perú cuando la campaña de San Martín en el Perú así lo necesitara. 
En su carácter de gobernador, Güemes trató de mantener el orden, de establecer nuevos impuestos, especialmente para costear reformas militares para modernizar las fuerzas y adaptarlas más efectivamente a sus funciones especiales, y de estabilizar las relaciones entre criollos y españoles que vivían en la región. 
Su propia habilidad, así como sus vínculos con las familias que habían dominado la vida política y económica de Salta durante siglos, hicieron que tuviera éxito en tanto persiguiera fines también deseados por la clase dominante -es decir, la fuerte defensa contra la fuerza realistas invasoras y firmeza para con los simpatizantes de España- pero las dificultades sobrevinieron cuando propuso reformas nuevas y democráticas para la tierra y los impuestos, que lesionaban los privilegios de la elite, ganando la oposición política fuerza en su contra. 
Mientras, Tucumán declaró su independencia y Güemes, tratando de que esa provincia volviera a incorporarse a la Nación, el 17 de junio de 1821 se vio atrapado entre la guerra en el sur y las nuevas invasiones realistas en el norte, siendo muerto durante una de estas últimas.



GUEVARA, ERNESTO ("CHE") (1928-1967)

Nacido en Rosario. Murió en Bolivia.
Curso la carrera de medicina en Buenos Aires. En 1959 fue uno de los líderes mas destacados de la revolución que tomó Cuba. Se unió a Fidel Castro en el derrocamiento al presidente Fulgencio Batista. 
Permaneció durante dos años con las guerrillas de Sierra Maestra.
En 1961 en carácter de ministro de Relaciones Exteriores, asistió a la reunión interamericana de Punta del Este celebrada para organizar la Alianza para el Progreso propuesta por el presidente Kennedy.
Declaró públicamente a las otras naciones latinoamericanas que la nueva generosidad e interés por parte de los Estados Unidos era debida a la revolución cubana. Se reunió secretamente con el presidente Arturo Frondizi a fin de lograr que éste apoyara el gobierno cubano revolucionario o que, al menos, no se le opusiera. Frondizi lo recibió públicamente en razón de su origen argentino. Mas tarde, el Che Guevara llegó a Bolivia con apoyo cubano a fin de instigar y conducir un movimiento revolucionario similar al de Cuba en ese país. 
Fue fácilmente sofocado. Guevara fue capturado y asesinado por oficiales del Ejercito Boliviano.



GUIDO,TOMAS (1788-1866)

Nacido y fallecido en Buenos Aires.
Se unió con Justo José de Urquiza en el intento de unir a la Nación bajo un gobierno constitucional. Llevó a cabo una misión diplomática en el Paraguay; 
Fue vicepresidente del Senado de la Confederación; escribió su Memoria acerca de la campaña de los Andes, publicada en Paraná en 1855.
De padres españoles; luchó en el regimiento Miñones durante las invasiones inglesas (1806-1807). Se unió al grupo patriota que deseaba la independencia. En 1811 viajó a Londres en carácter de secretario de Mariano Moreno, quien falleció durante la travesía. 
Fue nombrado secretario de la intendencia de Charcas (Bolivia) a su regreso a Buenos Aires. Se relacionó con José de San Martín, quien por entonces se encontraba en Tucumán en carácter de comandante del Ejército del Norte. 
Colaboró por mas de una década con el Libertador. En 1814 lo acompañó a Córdoba. Al año siguiente, siendo entonces San Martín gobernador de Mendoza, Guido se dirigió a Buenos Aires para actuar como nexo entre San Martín y el gobierno en relación con la creación del Ejército de los Andes. Posteriormente a la victoria patriótica en Chacabuco (12 de febrero de 1817), pasó a ser primer edecán de San Martín en Santiago, Chile. Contrajo matrimonio con Pilar Spano, hija del defensor de las ciudades del sur de Chile de Chillán y Talca. 
En 1820 acompañó a San Martín hacia Perú y posteriormente, después de la partida de este último, con Simón Bolívar hasta llegar a la victoriosa finalización de la Guerra de la Independencia. 
Fue ascendido a general y ocupó varias e importantes posiciones militares y civiles, inclusive cargos en el gabinete. 
Se le otorgó la medalla de Bolívar. En 1826 regresó a Buenos Aires. Ingresó nuevamente al servicio del gobierno. En 1828 suscribió el tratado de paz con Brasil. Fue un activo miembro del gobierno de Juan Manuel de Rosas. 
En 1829 fue ministro. En 1832 trató de impedir infructuosamente que Rosas renunciara. En 1835 al retorno de Rosas al poder, fue enviado como embajador a Brasil (1840-1852). En 1866, ya retirado. 



GUTIÉRREZ DE LA CONCHA, JUAN
(1760-1810)
Nacido en España.
Llegó al Río de la Plata como oficial de la marina. 
Lideró a los cordobeses y luchó valientemente contra las invasiones inglesas. Fue nombrado gobernador intendente de Córdoba en diciembre de 1807. 
Al recibir la noticia de la Revolución de Mayo, convocó a una asamblea de consejeros (19 de mayo), todos los cuales, con la excepción del deán Funes, propiciaron permanecer leales a España, opinando que beberían preparar las milicias para luchar, si fuera necesario.
Mientras, los que permanecieran leales en las provincias vecinas deberían ser reclutados. El ejército revolucionario al mando de Ortiz de Ocampo llegó en agosto, los líderes de lo que se conoció como la conspiración de Córdoba fueron perseguidos por Balcarce, capturados y ejecutados en forma sumaria conforme con las órdenes de la Junta de Buenos Aires.
Gutiérrez de la Concha recibió muerte, junto con Santiago de Liniers, el asesor real doctor Victoriano Rodríguez, el coronel Allende y Joaquín Moreno, salvándose sólo el obispo Orellana. La familia del gobernador retornó a España. En 1864 sus restos, junto con los de otros realistas, fueron repatriados a ese país con honores.